Acá una caída no es una molestia: es una guardia sin sistema
En una institución de salud la tecnología dejó de ser soporte administrativo. La historia clínica, las imágenes, el laboratorio y la farmacia dependen de que la red y los sistemas estén arriba.
A eso se suma un edificio difícil: paredes gruesas, subsuelos, salas blindadas, equipamiento que interfiere y áreas donde no se puede cortar ni cinco minutos para pasar un cable.
Y un tipo de dato que la ley trata distinto: la información clínica es dato sensible bajo la Ley 25.326, y la historia clínica tiene su propio régimen en la Ley 26.529.
Qué hacemos en una institución de salud
Infraestructura que aguanta 24×7 y datos tratados como lo que son.
Wifi hospitalario
Cobertura en pabellones, subsuelos y áreas críticas, con redes separadas para clínica, administración y visitas.
Redes y cableado
Cableado y red en edificios complejos, por etapas y sin interrumpir la atención.
Datos de pacientes
Cifrado, control de accesos por rol y registros de auditoría sobre quién vio qué historia clínica y cuándo.
Backup y continuidad
Respaldos verificados con pruebas de restauración reales y un plan para seguir atendiendo mientras se recupera.
Plataformas y apps de salud
Si tu sistema o tu app corren en la nube, operamos la infraestructura con SLA y cumplimiento.
Accesos y seguridad física
Control de acceso a quirófanos, farmacia, laboratorio y sala de servidores, con cámaras en áreas comunes.
Cómo intervenimos sin frenar la atención
El trabajo se adapta al ritmo de la institución, no al revés.
Relevamiento
Recorrida por sector, medición de cobertura y relevamiento de sistemas críticos y riesgos.
Plan por sector
Se define qué se toca, cuándo y con qué contingencia. Nada se interviene sin plan de vuelta atrás.
Ejecución en ventanas
Trabajos en horarios de menor actividad, por sector, con el área avisada y acompañada.
Operación 24×7
Monitoreo y soporte con guardia, porque la institución no cierra.